A pesar de que el nombre que creó el convento para la nueva población del valle, era el de Santa María de Aguas Vivas, ha persistido siempre el de La Barraca.
La denominación de La Barraca existía mucho antes del año 1.796. Hacía referencia a un caserío que estaba al lado del camino, que atravesaba el valle y creemos que se trataba de la actual Venta, sita en la calle Generalísimo (hoy Matilde Malo), en nuestra población. El núcleo se formó alrededor de dicha casa y corral de ganado, por lo que se le denominó así con el nombre tradicional de Barraca, no utilizando la denominación puesta por el convento.